Algunos mitos acompañan a las fascinantes orquídeas, relacionados con su rareza, en tiempos remotos.
Del
latín orchis, que significa
testículo, se originó la palabra orquídea, asociada a la forma de los tubérculos con
los genitales masculinos. El primero en utilizar ese nombre fue Teofrasto, en
el siglo III a.C, en su
libro Historia
de las plantas.
- El joven Orchis:
Entre los mitos que acompañan a estas plantas está el atribuido a Orchis, como símbolo
de una figura relevante del Olimpo, cuyos padres eran una ninfa y un
fauno. El joven Orchis se
dedicaba a la seducción de toda fémina para satisfacer sus más íntimos deseos
sexuales. En una noche de celebración en honor al Dios Baco, se excedió de vino
e hizo el amor con una sacerdotiza, por lo cual
los asistentes a la fiesta, lo ajusticiaron causándole la muerte. Sus padres
suplicaron a los Dioses que lo revivieran, a lo que aquellos se negaron
argumentando lo problemático de Orchis.
Sin embargo, para mitigar el dolor de los padres acordaron que en el futuro
tendría que satisfacer a
los seres humanos y
fue así como lo transformaron en orquídea...
Hoy día, Orchis es un Género del Continente Europeo
- Leyenda de la Isla de Java:
Una hermosa Diosa, cubierta con manto de seda
llegó hasta los indígenas para inspirarles a elevar sus sentimientos. Ellos,
pervertidos, la persiguieron mientras ella corría a refugiarse en la montaña. La Diosa con sus vestidos rasgados y dispersos sobre las piedras, volvió colérica y
amenazante sobre ellos, quienes pidiendo perdón le solicitaron el manto para
que los protegiera. Los fragmentos de manto dejados a su paso germinaron y las
hojas semejaban la seda del velo de aquella deidad. Los devotos en procesión recogieron
algunas plantas y otras las destruyeron
para evitar fueran profanadas. Por más que rezaban y las cuidaban se marchitaban y morían por lo que
desesperados pidieron a la Diosa la devolución de su tesoro. Ella,
ante el arrepentimiento de
aquellos fieles, revivió con soplos de su aliento las raíces abandonadas sobre
las rocas y es así como aún subsisten en forma de flor.
- . El mito de ser inaccesibles es porque simbolizan la nobleza, el lujo y la belleza; en los sueños, significan tener amigos fieles y cariñosos, así como muchas cosas para alegrarse, pero deben vigilarse los gastos y el color morado de una gran variedad de orquideas está sociado a la realeza, el misticismo, la religión y la nota musical si
"...símbolo de la nobleza, el lujo y la belleza..." De ahí pudiese desprenderse el mito de ser inaccesibles